jueves, 6 de agosto de 2020

Érase una vez...


En un continente, cuyo nombre no recuerdo con claridad, existía un país muy rico, no sólo en materias primas sino en sus gentes, un país que podía ser potencia económica, pero no lo era pues sus riquezas habían comenzado a ser saqueadas desde el siglo XVI por una de las potencias europeas del momento, pero en el transcurrir de los siglos fue cambiando de saqueadores: luego otra potencia europea, luego americanas, luego algunas de las clases dominantes del mismo país...y, a pesar de todo, el país continuaba siendo rico.

Un país que se unió por el descontento el 20 de julio de 1810, pero que luego se entretuvo en luchas internas hasta que llegó nuevamente el poder extranjero y retomó el poder.

Nuevamente se une en 1819 y así el 7 de agosto de aquel año, con la ayuda de muchos campesinos, se logró poner fin a una invasión de más de 300 años.

Pero, como ya había sucedido antes, ahora se enlazaron en una lucha por el poder quienes antes lucharon para expulsar a los extranjeros; en esta nueva lucha se mezclaron intereses afectivos pues se afirma que los dos máximos líderes se enamoraron de la misma mujer y se buscaban a muerte, todo bajo el manto de concepciones políticas irreconciliables. Uno muere en 1830 en una ciudad costera y el otro en 1840 en la capital del país. Pero la enemistad de ambos dejó muchos muertos...del pueblo.

En las siguientes décadas del siglo XIX se sucedieron muchas guerras (algunos opinan que 54), cuyas razones pasan por inconformidades en elecciones, luchas por el poder y luchas entre los partidos (azules y rojos), todas ellas centradas en la “defensa de la institucionalidad y el interés político”, quedando muchos muertos...del pueblo.

El Siglo XX es recibido en ese rico país con otra guerra llamada “la guerra de los mil días” animada por miembros del “partido nacional” que cambiaron de “toldo” y de nombre; luego de más de 100.000 muertos, la destrucción de la economía, la pérdida de una parte del territorio (curiosamente países como Venezuela, Ecuador, Guatemala, Nicaragua y Estados Unidos también intervinieron) y algunas conversaciones, se pactó el fin de la guerra el 24 de octubre de 1902. Y nuevamente, la mayoría de los muertos fueron puestos por el pueblo, no por los dirigentes.

Continúa este siglo XX con una hegemonía del partido de “los azules” que llegó hasta 1930, sucediéndose luego varios gobernantes del partido de “los rojos”. Sin embargo, en la década de los 40’s surge la figura de un abogado del partido de “los rojos” que empieza a atraer multitudes; en las elecciones de 1946 el partido “rojo” se divide dándole nuevamente el poder a “los azules”. Este abogado que se perfila como el próximo gobernante del país, es asesinado el 9 de abril de 1948, por Juan Roa Sierra (o eso dice la historia escrita por los que siempre han gobernado el país) y se genera una nueva época de violencia partidista: nuevamente entre los “azules” y los “rojos” que se señalan mutuamente por el asesinato. Algunas versiones manifiestan que, con ayuda extranjera, se da este asesinato apoyado por el partido de gobierno.

Empieza lo que nuestros papás y abuelos llamaban la “época de la violencia” (aunque ese bello país ha vivido en violencia constante). Violencia que fue reprimida por “Los pájaros” y “los chulavitas” como grupos de afiliación “azul” cuya misión era intimidar y asesinar a los residentes y campesinos de afiliación “roja”. Muchas historias se han construido sobre este tiempo de violencia, donde existían pueblos “rojos” a donde no podían ir los “azules” y pueblos de “azules” a donde no podían ir los “rojos”; donde los unos iban al pueblo de los otros y asesinaban, violaban, robaban, etc. y luego los afectados “devolvían el favor”; recuerdo a mi difunto papá contándome que, en ocasiones, por llevar un peine o un pañuelo de este o aquel color eran golpeados.

En este ambiente surge la figura de un militar que logra cierta pacificación y le brinda nuevas fuerzas a la economía y política del país (se reconoce el voto femenino), pero luego, en 1957, los mismos dos partidos políticos, “rojos” y “azules”, quienes eran “fervientes” enemigos, se sentaron y “se repartieron el poder” por 4 períodos; a esto la historia lo llama “el Frente Nacional”. En este período surgen nuevos actores de violencia motivados por ideologías de izquierda.

En 1970, el mismo militar que había reconocido el voto femenino se postula como candidato presidencial pero, gráficamente, como lo explicara mi docente de sociales en 1990, “hacia las 11:30 p.m. iba adelante el militar..y se fue la luz… y al llegar el fluido eléctrico iba adelante el candidato del Frente Nacional”. De allí surge otro nuevo actor de violencia conocido como el M-19.

En los años posteriores se van heredando el poder entre “rojos” y “azules” ; algunos buscan implementar políticas violentas contra quienes “piensen distinto”, otros buscan llegar a “tratados de paz” que no se consuman. En este tiempo son asesinados varios candidatos a la presidencia con nuevos partidos políticos en la contienda… Asesinatos que son atribuidos a un nuevo agente de violencia: “el narcotráfico”; pero como dice una parábola “la culpa es de la vaca”, pues investigaciones posteriores dan cuenta que el Estado, con todo su poderío, estuvo detrás de dichas muertes.

Llega la última década del siglo XX con un presidente al que le cayó el cargo “en paquete de regalo” al ser asesinado el candidato que encabezaba y era de ese partido; luego unas elecciones enturbiadas por la presencia de “un elefante muy grande” y se termina el siglo XX, que había comenzado con violencia… ¿adivine con qué? Con violencia!, pues dos grupos armados ilegales se disputaban el poder contra un Estado que buscaba un nuevo acuerdo de paz (aunque no se sabe si lo que se quería era justificar la guerra)… y nuevamente muchos muertos son puestos por el pueblo, pues soldados, policías y guerrilleros eran del mismo pueblo pobre que “eran puesto como carne de cañón” mientras los jefes “tomaban tinto”.

Todavía recuerdo, a mis 13 años, la invitación de un cabecilla de la guerrilla: “Deben tomar bando: o los “chulos” (militares) o nosotros; si se mantienen en la mitad van a recibir plomo de los dos lados”. Qué tristes recuerdos para unos estudiantes adolescentes que no conocían violencia alguna sino la generada en el trabajo diario en las fincas luchando contra las vacas que se pasaban de un potrero a otro o cosas semejantes!.

Y llega el siglo XXI, un presidente que empieza a atacar de frente a estos grupos armados ilegales de izquierda; para muchos fue la gran salvación pues habían sufrido el atropello de dichos grupos durante años, muchos habían perdido a sus seres queridos en sus manos cuando ellos eran la “única ley presente”; para otros fue el desastre porque fueron señalados de auxiliadores de las guerrillas cuando sólo querían sobrevivir en paz en medio de sus campos de los que tuvieron que huir y terminar engrosando los cordones de miseria de las grandes ciudades. Depende a quién se le pregunte, pues cada uno tiene su propia experiencia y habla desde allí. Tengo dolorosos recuerdos de personas asesinadas porque “alguien dijo” que era partidario de tal o cual grupo. Muchas personas se beneficiaron de la presencia y la fuerza de una u otra banda, no sólo porque “señalaban” a aquellos que pudieran afectar sus intereses, sino porque abiertamente trabajaban para éste o aquél grupo con todo lo que ello significaba. Aumentando el odio y el dolor. Y casi todos estos muertos eran del pueblo pobre porque los líderes y comandantes nunca estaban en el área de guerra o asesinatos.

Y el Ministro que ayer empuñó la política de ataque directo a tal grupo, luego se cambió de máscara y enarboló el “proceso de paz”. Pero el odio seguía!.

Llegamos al hoy… Un país dividido simplemente porque sus habitantes no somos capaces de aceptar que los demás piensen distinto, más aún nos enorgullecemos de sacar a relucir nuestros propios sentimientos patrios y políticos irrespetando a los demás. Hoy cuando existen muchos partidos políticos de distinto color pero con los mismos patrones de antepasados, más preocupados por sus intereses de poder que por las necesidades del pueblo, que arrastran a tal o cual cantidad de seguidores que llegan a “endiosar” a sus líderes y a “satanizar” a los demás; un país que se “enorgullece” de llamarse cristiano pero que es capaz de asesinar por defender sus ideales políticos señalando a los demás como enemigos…

Y ya adivinaste, estimado lector, ¿quién está en el medio?: sí, el pueblo, pobre como siempre, con limitaciones en trabajo, educación, salud y demás servicios básicos.

Para concluir, traigo otro recuerdo: Una vez, salía del colegio en 1989 y llegué a mi casa contándole a papá que acababa de escuchar a un cabecilla de la guerrilla en el parque del pueblo diciendo que cuando ellos se tomaran el poder harían que todos tuviéramos acceso a la riqueza y papá, con la sabiduría del campesino, de haber sobrevivido a otras violencias y los años, me dijo: “Mijo, eso es lo que dicen, pero llegan al poder, se olvidan de los demás y se acomodan ellos”. Esas palabras quedaron en mi memoria y las he podido comprobar a lo largo de mi vida pues todos los candidatos a algún cargo por elección popular siempre proponen trabajo como servicio y entrega, con honestidad y lejos de la corrupción, pero cuando son elegidos no se acuerdan de sus promesas sino de cumplirle a sus “amigotes” en contra del pueblo que sigue sufriendo… Esto lo he visto en gobiernos locales y nacionales, de derecha y de izquierda. Me preocupa que se empiece a cocinar un nuevo “frente Nacional” donde los líderes se “repartan el poder” y “sigan amangüalados” (estar de acuerdo bajo la mesa pero ante la opinión pública son enemigos irreconciliables) mientras el pueblo se sigue matando, señalando y aumentando el odio de unos hermanos por otros.

Si todos los conflictos hubieran comenzado con conversaciones, no habrían existido tantos muertos ni tanto odio ni incapacidad de perdón y aceptación de las diferencias. Si sus habitante se enfocaran en las riquezas de esta tierra, qué grande se volvería su país!.

Espero que ya conozcas el nombre de ese rico, hermoso y gran país…



Leonel GRIMALDO SALAZAR
Psicólogo, Filósofo, Teólogo
Cel. 310 331 9621
www.psicologoalamano.com




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sábado, 30 de mayo de 2020

Gracias, Mi Señor

Hoy te bendigo, Mi Señor!

Si bien, en mi Blog, publico reflexiones sobre situaciones que me preocupan acerca de la salud mental (afectiva, emocional y/o espiritual), hoy, vísperas del domingo de Pentecostés, deseo compartir un agradecimiento a quien es la fuente de mi fe.

Hoy, Señor, con la Luz de tu Santo Espíritu, te doy gracias:

Por haberme llamado a la vida, pues yo no lo pedí..pero Tú lo decidiste!.

Porque me permitiste nacer en un lugar y tiempos determinados: Finca San Martín, vereda La Cristalina, corregimiento de Chimila, Departamento del Cesar en Colombia.. con todos los valores aprendidos allí.

Por haberme regalado unos padres como los que tomaste para mí, no fueron elegidos por mí sino por Ti; ellos me enseñaron los fundamentos de la vida en medio de las dificultades existentes en el entorno y en su propia formación.

Por mis antepasados, sus decisiones, trabajos, luchas, errores y aciertos.. pues te valiste de todo eso para traerme hoy hasta aquí.

Por los hermanos que me diste, cada uno con su particular manera de ser; por los mayores que trabajaron fuerte para que los menores pudiéramos disfrutar de comodidades que ellos no tuvieron y por los menores que me enseñaron a cuidar niños.

Por mis experiencias de niñez, porque pude vivirla en un ambiente tranquilo y pacífico...en un paraíso.

Por mis docentes de primaria y secundaria... cómo olvidar los regaños pero también su entrega y dedicación por enseñarnos a “ver el mundo con otros ojos”.

Por los vecinos del pueblo en los que crecí... persona “enchapadas a la antigua” para quienes el valor de la palabra era fundamental y quienes enseñaban a cuidar lo ajeno con su ejemplo; pues esto me enseñó que la palabra debe mantenerse y darle su valor, por encima de cualquier “papel”.

Por los nuevos docentes y personas con quienes me permitiste compartir al salir de mi pueblo; las nuevas visiones obtenidas de estos nuevos contactos... donde yo era “el cachaco” aunque había nacido a sólo 2 horas de este lugar.

Por la llegada a la Capital con todo lo que eso implicaba: nuevos docentes, compañeros de clase, costumbres, etc., pues, poco a poco, tú escribías en mi vida sin que yo me diera cuenta.

Por las personas con quienes, a lo largo y ancho de Colombia, me has permitido compartir; por lo que me has enseñado de cada una de las regiones y sus costumbres, de los niños, jóvenes, adultos y abuelitos con quienes me has permitido relacionarme; pues me has mostrado tantas riquezas distintas a las que había conocido desde mi niñez.

Por permitirme conocer la realidad humana desde el testimonio directo de las realidades personales, pues esto ha conformado en mí el deseo de poder hacer un mejor entorno en donde quiera que Dios y la vida me han puesto.

Por el deseo de conocer las razones por las que se generan ciertas situaciones (no sólo la parte psicológica, sino espiritual e histórica), porque además de permitirme “ir más allá”, me has dado herramientas para “devolverlas al más acá”.

Por las persona que a lo largo de mi vida han tenido una palabra, un gesto o una actitud de apoyo pues en ellos he visto tu mano misericordiosa.

Por aquellas personas que me han buscado queriendo sacar algún tipo de provecho (económico, afectivo, de reconocimiento, etc.) pues en ellos me has mostrado cuán bajo puede llegar la criatura más grade de tu creación.

Por todos los ancianitos que has puesto en mi camino pues a través de ellos he recibido las mejores directrices de vida, aprendidas, no en un aula de clase, sino en la experiencia de cada día.

Por aquel abuelito de 75 años en fase terminal de cáncer con quien me diste la oportunidad de dialogar una semana antes de morir y quien me permitió preguntarle “¿te arrepientes de algo?” (no en sentido moral) y su amable respuesta de saber que pronto moriría: “No, Leonel, uno nunca se arrepiente de lo vivido; algunas decisiones me dieron grandes alegrías y disfrutes, pero otras decisiones me trajeron grandes enseñanzas; así que no me arrepiento!”.

Por las veces en que, de manera clara has cuidado mi vida: Balacera y accidente de tránsito en 2003, bañarme acalorado en el 2010 donde casi muero por infarto cerebral y posible suicido en el 2011... en todas ellas respondiste a mi favor!.

Por aquél joven de 29 años con quien, en el 2012, me permitiste dialogar pocos días antes de morir y que tenía VIH; por sus palabras cuando le pregunté si podía compartir con otros su historia y me respondió: “cuéntele a todos que la vida pasa rápido, que la vida no consiste en hacer lo que nos da la gana sino que debemos ser responsables pues las decisiones de hoy tendrán sus consecuencias mañana; que a mis 19 años creí haber tocado el cielo con las manos pero caí en un abismo sin fondo y..ya me ves hoy aquí... sé que pronto moriré y me duele no haber sido feliz”. No he podido olvidar esas palabras salidas de los labios de un moribundo...muy joven!.

Por quienes me distinguen desde hace años y por los que lo hacen desde hace poco; los primeros han conocido mis luchas y han seguido allí apoyándome y, los segundos, poco a poco se vinculan a mi historia de vida.

Por los libros que me has permitido, primero compilar y luego escribir (y los que sigo escribiendo), pues en ellos veo tu grandeza y tu cercanía.

Por todo lo aprendido durante este tiempo de aislamiento, por quienes se han acercado y por quienes se han alejado, porque he aprendido a colocar todo ello en Tus manos.

Porque me permites estar cerca de muchas persona que necesitan de Ti en mí...y a través de mí les respondes!.

Porque me has enseñado que, incluso, en la situación más difícil, Tú estás allí.

Porque me has instruido en agradecerte, no sólo por los momentos y situaciones agradables, sino también por las que me han hecho llorar...pues me han enseñado y fortalecido!.

Por el hogar y la familia que me has regalado, pues fue Tu respuesta a las tantas oraciones que, desde la soledad y las lágrimas, te dirigí durante mucho tiempo...Tú las recibiste, las comprendiste, elegiste y me respondiste!.

Por las áreas del cocimiento en las que me has permitido formarme, pues ellas me han ayudado a enlazar la realidad humana con Tu trascendencia.

Por ti, respetado lector, que te tomas el tiempo de leer, reflexionar y, en ocasiones, comentar mis publicaciones, pues al colocarte Dios en mi sendero, me ayudas a crecer...te bendigo en este día y deseo seas feliz junto a tus seres queridos; te bendigo HOY y deseo que la fuerza de la Misericordia de Dios llene tus pasos de Su Luz y puedas ir, no adonde quieras, sino a donde Él quiera llevarte!.

Gracias, Señor, por regalarme la Luz de tu Espíritu Santo para repasar mi vida y escribir acá los muchos motivos que tengo para agradecerte... Tú conoces los otros!. Alabo Tu nombre porque no me has abandonado, porque siempre me has acompañado y me has ayudado a seguir...Gracias por bajarte y fijarte en mi pequeñez...Ayúdame a continuar esperando y confiando en Ti!.

Amén!.

Amable lector, te invito a compartir abajo: ¿De qué quieres agradecerle a Dios HOY? (No se vale “por todo”).





Leonel GRIMALDO SALAZAR
Psicólogo, Filósofo, Teólogo
Cel. (+57) 310 331 9621
www.psicologoalamano.com
¿De qué quieres agradecerle a Dios HOY?



sábado, 23 de mayo de 2020

PREFIERO EQUIVOCARME A....



Con frecuencia, durante los primeros años, nuestros padres buscaban brindarnos fundamentos de vida para que “aprendiéramos” a hacer las cosas bien; lo mismo sucedía en la escuela. Si hacíamos algo fuera de los estándares de “bien” que manejaban nuestros adultos, éramos castigados pero no formados para aprovechar esta circunstancia ni para aprender a hacer las cosas mejor. Se creía que todos debían hacer las cosas y comportarse de la misma manera. Una frase que muchas veces ha retumbado en mi mente ha sido “las cosas se hacen rápido y bien hecho”.

Crecimos (o crecíamos) en ese ambiente en que “nuestro aprendizaje” sólo buscaba que “todo nos saliera bien” como manera de lograr la felicidad. Pero ¿felicidad para quién? ¿Qué entendían nuestros mayores-educadores por bien y por felicidad? Esto conllevaba a que, con frecuencia, se tomaran decisiones que, si en el peor de los casos, no eran las adecuadas, tenían que ser aceptadas y vividas (o sobrevivir en ellas) porque “eso estaba bien”.

A partir de mi labor como psicoterapeuta, hoy día me pregunto ¿cuántas personas han sido infelices en su vida porque no se atrevieron a repensar sus decisiones? ¿Cuántas personas sólo lloraron su infelicidad y transmitieron esta situación a sus descendientes?. Claro que también surgen las preocupaciones por aquellas personas que ante cualquier revés, deciden tomar una decisión diferente. Los extremos siempre son dañinos!.

Las decisiones grandes (o pequeñas) de la vida, no se deben tomar de cualquier manera, deben planearse bien y los seres humanos debemos prepararnos para tal situación. Me llama la atención, por ejemplo, que para algunos (o muchos) tomar la decisión de conformar una nueva familia o casarse es algo sencillo y no se toman el tiempo suficiente de conocerse y reconocer a la otra persona y saberse llamado a tal estado de vida; de ahí que muchos matrimonios comienzan mal por no haberse tomado el tiempo suficiente ni plantearse los posibles vacíos o cargas existentes en sí mismo(a) o en su futuro cónyuge.

Si bien, es indispensable tener cuidado en la toma de decisiones, los seres humanos tenemos el derecho de repensar nuestra vida y retomar el camino que con frecuencia hemos abandonado por ir en busca del “camino adecuado”. Como me decía alguien estos días: “estoy haciendo todo lo que no había hecho por estar ocupado” y es que el hábito de “estar ocupado” y dejar que la vida sólo transcurra es más frecuente de lo que se cree..todo porque “debes hacer las cosas rápido y bien hecho” desde el principio.

En el camino de la vida se encuentran personas (o somos nosotros mismos) que se quejan de que su vida ha sido un total accidente y cada día lo sobreviven en una constante lamentación sobre lo que pudo ser o puede llegar a ser, pero no buscan la ayuda requerida ni se toman el tiempo de repensarse ni de replantearse las decisiones. Es importante que comencemos por aclarar que no es cierto que alguien viva por accidente, que su vida sea un completo accidente, pues nadie nace por accidente!; vienen a mi mente las palabras del Maestro Oogway (Película Kung Fu Panda 1)No existen los accidentes”. ¿Crees que fue un accidente el que se unieran 2 (sólo 2) células y se empezara a gestar el milagro de la vida en el vientre de tu madre? ¿Crees que fue un accidente el que no murieras de una de las mil enfermedades que pudieron matarte a lo largo de tu vida hasta hoy? Te habrías perdido tantas experiencias de la vida si hubieras muerto en este tiempo precedente; además existieron millones de posibilidades de que no nacieras, pues conque un espermatozoide distinto hubiera llegado antes a fecundar el óvulo maduro, jamás habrías nacido; ¿Crees que haber tomado ésta o aquélla decisión, fue lo peor? No serías hoy lo que eres si no hubieras tomado esa decisión, no poseerías el aprendizaje que hoy tienes si no hubieras recorrido el camino que has transitado!. Ahora que ya conoces lo que eres y que no eres un accidente, lo importante es ¿cómo vas a utilizar tu aprendizaje? ¿Cuáles son las decisiones que has añorado tomar? ¿Qué decisiones crees que debes tomar?. El tiempo es ahora!.

Pero aparece el miedo al fracaso! ¿Y si fracaso nuevamente? Ten en cuenta que nadie toma una decisión pensando en equivocarse de antemano, sino en que las cosas sean mejores, en que puedes llegar a donde siempre has soñado. En vez de pensar en que las cosas pueden salir nuevamente mal, ¿por qué no enfocarte en que las cosas pueden salir mejor de lo que en algún momento lo has deseado?. En realidad tu mayor temor no es a que las cosas vuelvan a salir mal, sino a que debes enfrentarte a “las cosas se hacen bien” y a la ilusión del control, pues hemos sido formados a tener el control de todo en nuestra vida y olvidamos que en la vida no siempre se tiene el control, más aún las experiencias más hermosas de la vida sólo surgieron, sólo estaban allí, no tenías control sobre ellas y llegaron... Y no digo que tener el control sea dañino, no! Pero si sólo nos novemos cuando tenemos el control, terminamos viviendo una vida de robots, una vida de libreto y no una vida en construcción diaria.

Es curioso que, en cuestiones de fe, siempre decimos que creemos en Dios y lo repetimos en nuestras oraciones “hágase tu Voluntad”, sin embargo, con cierta frecuencia, lo que deseamos es que “se haga nuestra voluntad” pues nos da miedo creer-le. Creer implica ir a donde jamás hemos ido, creer implica dejarnos llevar, dejarle el control al otro o al Otro. El Otro (Dios) confía en nosotros pues ha proveído nuestra vida, sin embargo nosotros no creemos en nosotros mismos; ¿cómo creer en alguien diferente a nosotros mismos? ¿Qué clase de Fe tengo en quien cree en mí pero no creo en el que Él cree?.

Como ya lo afirmé arriba, los extremos pueden ser dañinos; así como puede ser riesgoso el hecho de dejar todo a la deriva, lo es, igualmente, el tener planeado absolutamente todo!. No se afirma acá que ante las dificultades que cada día nos presenta la vida ya se deben replantear las decisiones, no!. Quizá sea necesario replantear la manera como esa decisión se está llevando a cabo, mejorar o cambiar en ciertos aspectos, pero puede ser la decisión correcta... Sin embargo, el otro extremo es que el pavor impida repensar en la posibilidad de que nuestras decisiones no hayan sido las correctas, a pesar que cada día se añora que la realidad sea distinta.

Quienes me conocen desde hace más de 10 años, recuerdan que con frecuencia afirmaba que “prefería equivocarme en mi vida y no vivir con temor a que eso sucediera; pues le tenía terror llegar a mis últimos días y, sentado en soledad, darme cuenta de cómo hubiera sido mi vida si me hubiese atrevido a tomar ésta o aquélla decisión, pero ya no podría tomarse”. Y hoy, con más años encima, con los aprendizajes que la vida y la academia me ha ofrecido, creo lo mismo. He visto personas a quienes, en sus ojos, se les nota la angustia de querer tomar una decisión distinta a la vida que tienen en la actualidad, pero no se atreven por “el qué dirán(Espero poder escribir pronto un libro sobre este tema)...con frecuencia esta división interna conlleva a enfermedades graves!.

La vida me ha sido dada por el Creador para que yo sea feliz en ella, el estado de vida y las decisiones que tomo cada día son la manera como creo que lo puedo lograr; seguramente algunas decisiones arrojarán los resultados esperados y otras muchas me darán grandes aprendizajes. Hoy soy las decisiones que he tomado y mañana seré las que tomaré...así que en mis manos está seguir así o atreverme a dar el paso; es lamentable conocer personas que van por el mundo existencialmente sobreviviendo.

En este momento, vienen a mi memoria las palabras del poeta Antonio Muñoz Feijoo (1851-1890):

No son los muertos los que en dulce calma
la paz disfrutan de la tumba fría,
muertos son los que tienen muerta el alma
y viven todavía....

No son los muertos, no, los que reciben
Rayos de luz en sus despojos yertos,
los que mueren con honra son los vivos
los que viven sin honra son los muertos.

La vida no es la vida que vivimos,
la vida es el honor y es el recuerdo,
por eso hay muertos que en el mundo viven
y hombres que viven en el mundo... muertos.


Hoy sé que puedo ayudar a tantas personas que van por el mundo sobreviviendo a su infelicidad, sólo porque aprendieron desde muy pequeños que “las cosas se hacen rápido y bien hecho”, que una vez tomada ésta o aquélla decisión no puedo siquiera tomarme el permiso de repensarla y repensarme. Dios cree en mí porque me ama, pero yo debo creer en mí y amarme y Él desea mi felicidad, por ello me dio la vida: para que yo sea feliz!

Me atrevo a asegurar que si te atreves a repensarte, renacerás y saldrás fortalecido(a) como el Ave Fénix.

Así que si tú, amable lector, crees que puedo acompañarte en tu camino, te comparto mis datos y... hablamos!.



Leonel GRIMALDO SALAZAR
Psicólogo, Filósofo, Teólogo

Cel. (+57) 310 331 9621
www.psicologoalamano.com








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  • ¿Vives o sobrevives?.

lunes, 27 de abril de 2020

En la Obediencia se manifiesta la Fe!


Estos días vi en el perfil de un presbítero, una “invitación” para que solicitara a los Obispos que abrieran los templos y luego un laico me compartió una "solicitud" para pedirle al presidente Duque la apertura de los templos con “medidas de protección”.

Me llamó la atención esta situación y lo dialogué con algunos presbíteros y un obispo y de allí comparto las siguientes reflexiones:

Pedirle al presidente de la república que abra los templos con “medidas de protección” termina siendo una falacia. 

1. Primero unas reflexiones de tipo práctico:

1.1. Supongamos que dentro de las medidas de protección está el que “no puedan estar en el templo más de 50 personas”. Me pregunto si los “creyentes” tendrán orden y responsabilidad para permitir que sólo 50 personas estén en el templo....O ¿los párrocos tendrían que tener celebraciones cada 2 horas para que en cada una estén 50 personas?. Es decir que el templo se convertiría en una completa “romería” con lo que se perdería la razón última del “aislamiento social” que es el cuidado propio y el de los demás.

1.2. Pero supongamos que el “permiso” sea para una sola celebración al día; me pregunto por el orden de los “creyentes” que permitirían que otros participen; me atrevo a afirmar que muchos harían “cola” desde tempranas horas del día o de la noche, en la puerta del templo, para participar todos los días, sin importarle que otros no puedan hacerlo. Con lo que se podría caer en un grave peligro de vivencia de fe...cayendo en el fanatismo (o agrandando el que ya existe en algunos grupos de “creyentes”).

1.3. Según la Constitución de Colombia, la igualdad de cultos conllevaría a que también deba darse el mismo permiso a todas las denominaciones religiosas, sean cristianas o no, con lo que “la romería” sería de un lado a otro y... ¿dónde quedaría la responsabilidad personal de cuidado y el cuidado a otros?.


2. El argumento de quienes promueven dicha solicitud radica en que necesitan los Sacramentos para la vivencia de la Fe. Por ello, en segundo lugar, unas reflexiones de tipo teológico:

2.1 Los primeros cristianos se reunían en las casas, primero porque los judíos los perseguían y luego (a partir del año 58), en todo el imperio romano comienza una persecución cada vez más radical. Con lo que el cristianismo primitivo se fortalece a partir de la Iglesia doméstica, es decir de las reuniones en cada casa (o en las catacumbas) donde los padres transmitían la Fe a los hijos.

2.2 Estos primeros cristianos, NUNCA se ufanaban del hecho de creer en Cristo, ni mucho menos se exponían al peligro ni se “lanzaban” para que los encarcelaran o persiguieran... De hecho, en muchos se dio el martirio pero no por exposición sino guardando el respectivo cuidado y protección.

2.3 El martirio al que conllevó la fidelidad de estas personas, hizo que el “sangriento espectáculo” al que eran sometidos los cristianos en el coliseo romano con fieras, se convirtiera en una completa catequesis, pues quienes que no tenían ninguna oportunidad de salir con vida de allí, entregaban su vida con gozo y confianza en quien era la razón de su Fe: Jesús, el Cristo...muchos espectadores salían de allí preguntándose ¿qué hacía que aquellos cristianos entregaran la vida en medio de cantos y alabanzas? y empezaban a buscar el nuevo Camino.

2.4 Para algunos, o muchos, la petición está en referencia a la recepción de los Sacramentos y sin duda que éstos fortalecen la fe del católico, pero más que la recepción física debe ser la vivencia de los mismos, así que pregunto: ¿Cómo vives cada uno de los Sacramentos en tu diario vivir?. Lastimosamente, conozco personas que se enorgullecen y se sienten seguras porque se acercan con frecuencia a la comunión sacramental, pero con la misma lengua que reciben el Cuerpo de Cristo, se dedican a “barrer” el barrio donde viven, asesinan a otros con el chisme, las falsedades y las malas palabras... Olvidan que la verdadera Comunión se experimenta en la vida de Iglesia, con los hermanos (Cfr. Mt 25, 31- 46).

2.5 La recepción de los Sacramentos es vital pero se deben vivir en la relación con los demás, pues es en la comunidad donde se hace viva la experiencia del Espíritu del resucitado. Los Sacramentos no son para ser vividos en la soledad y de manera escondida sino que en ellos se recibe la fuerza para ser testigos de Cristo ante los demás. Vuelvo a preguntarte: ¿Cómo vives la Gracia que has recibido en los Sacramentos en tu familia, con tus amistades y con tus contactos?.

2.6 Es lamentable (y Jesús se entristece con este tipo de conductas) que para muchos, la única forma de vivir su fe sea en un templo; olvidan o desconocen (no sé qué es peor) el texto del Evangelio “Créeme, mujer, llega la hora en que ni en este monte ni en Jerusalén darán culto al Padre...Pero llega la hora, ya ha llegado, en que los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y verdad...” (Jn 4, 21.23a). La fe no puede depender de un lugar, la Fe supera el lugar físico por ello no puede reducirse a él. El templo es el lugar donde se reúne la Iglesia viva!.. si el templo está cerrado, la Iglesia continúa porque es animada por el Espíritu del Resucitado.

2.7 El testimonio del cristiano debe basarse en la vivencia de las enseñanzas del Maestro, especialmente el mandamiento del amor (Cfr. Jn 13, 34-35) y éste se vive en la relación con los demás. Si vamos a los Evangelios, Jesús se entristecía con aquellos que se sentían justos y despreciaban a los demás (Cfr. Lc 18, 9-14). Si tu fe depende de que el templo esté abierto y la pierdes si está cerrado..qué pobre es tu fe.

2.8 Es preocupante que cada día surjan personas que conocen más de “revelaciones” que sobre la Palabra de Dios. Si alguien se dice “cristiano” es porque conoce y se esfuerza en seguir las enseñanzas de Cristo; jamás, la Iglesia ha aceptado como verdadero un tipo de “revelación” que difiera de lo expresado en el Texto Sagrado, pero existen grupos que promueven dichas “revelaciones” y desconocen lo que la Sagrada Escritura manifiesta. Además de preocupante es dañino y peligroso.


3. Jesús le dice a las mujeres que madrugan al sepulcro: “No tengan miedo” (Cfr. Mc 16, 6a) y hoy retomo estas palabras para invitar a todos los creyentes a que “no tengamos miedo”, pues no sólo debemos creer en que Jesús es el Cristo, sino que debemos CREERLE A ÉL, es decir CREERLE A SU PALABRA y vivirla en la cotidianidad. Si alguien se dice cristiano pero vive lleno de temor, ¿qué clase de cristiano es?. Si alguien se dice cristiano, pero no LE CREE al Maestro, ¿que tipo de testigo es?.

Hoy día se conocen tantos religiosos pero poco cristianos, pues una cosa es ser muy religioso y otra ser seguidor de Cristo: el religioso busca cumplir una serie de normas (que fue lo que Jesús criticó de los fariseos), pero el cristiano es quien LE CREE a su Maestro y confía en que Su Palabra es “Palabra de vida eterna” (Cfr. Jn 6, 67), el cristiano es quien reconoce que “para ser libres nos liberó Cristo (Gál 5, 1) y su seguimiento no es algo externo de la vida sino intrínseco a ella. Desafortunadamente algunos cristianos viven más cercano a la doctrina legalista de los fariseos que a la doctrina del amor que nos compartió el Maestro de Nazaret.

4. Aprovecho para hacer un recuerdo del Buen Pastor cuya fiesta es el próximo domingo 3 de mayo de 2020. No sólo comprendiendo la imagen del pastor en referencia al pastor espiritual, sino a todos aquellos que, de una o de otra manera, tenemos la responsabilidad de pastorear a otros...recordando que debemos ser primero ovejas, dejándonos pastorear.

Así, ruego a Dios por:

  • Nuestros pastores espirituales para que Jesús, el Buen Pastor, les siga iluminando y recuerden siempre que antes que pastores deben ser, igualmente, ovejas.
  • Los padres/madres quienes tienen la ardua responsabilidad de guiar a sus hijos en una sociedad cada día más libertina.
  • Los docentes quienes deben conducir, de manera muy cuidadosa, las nuevas mentes que son colocadas en sus manos y que formarán a quienes tomarán las decisiones en el mañana.


5. Tengamos en cuenta que desobedecer a nuestros Pastores es un acto de rebeldía y, por si acaso se ha olvidado, la rebeldía fue lo que llevó a lucifer a perder la Gracia de Dios. Obedecer a nuestros pastores es señal de fe, es dar cuenta de nuestra fe y, así mismo, desobedecerles es manifestación que la fe que decimos tener es “acomodada” y no es vivida en sentido eclesial de comunión. Si Jesús mismo estuvo sujeto tanto a las leyes judías como romanas (Cfr. Mt 17, 24-27; Mt 22, 15-21) y San Pablo invitó a los cristianos a obedecer a las autoridades (Cfr. Rm 13, 1-7) ¿Quién eres tú para no obedecerlas? ¿Quién eres tú para motivar a la desobediencia?. Por ello, te invito, amable lector, si conoces a alguien que invite a desobedecer en esta cuarentena: ora por él (así sea uno de nuestros presbíteros), pues está olvidando que Dios pide que nos cuidemos y nuestros obispos, en comunión al Papa, piden lo mismo. Afortunadamente la gran mayoría de presbíteros están en obediencia y guiando a sus rebaños de la mejor manera que pueden, cada uno según los recursos con que cuenta en el lugar donde están ubicados.

Cada día pido al Maestro que me ayude a seguir Su Palabra, a Creerle a Él y compartir su experiencia con otros. Sé que necesito de Su Espíritu para poder vivir Su voluntad en mí y por ello cada día la pido; sé que Su Espíritu me guía aunque, en ocasiones, no haya sido obediente a Él.

En conclusión

  • Es hora de vivir tu cristianismo.
  • Es hora de vivir la Fe en la iglesia doméstica (a menos que te dé miedo ejercer tu labor como ministro en ella).
  • Es hora de dejar el temor pues éste no viene de Dios (Cfr. 1 Jn 4, 18).
  • Es hora de orar y pedir discernimiento (Cfr. 1 Jn 4, 1-9).
  • Es hora de dejar de ser tibios (Cfr. Ap. 3, 15-16).
  • Es hora de alimentarnos con la Sagrada Escritura.
  • Es hora de alejarnos del legalismo de los fariseos y abrazar una fe viva en el Resucitado.
  • Es hora de de permanecer en Cristo (Cfr. Jn  15, 1-10).
  • Es hora de CREERLE A CRISTO (Cfr. Jn 20, 30-31).


Leonel GRIMALDO SALAZAR
Psicólogo, Filósofo, Teólogo
Cel. (+57) 310 3319621
www.psicologoalamano.com


Te invito a que comentes abajo, en el cuadro destinado para ello.

viernes, 24 de abril de 2020

¿Ayer lo temías y hoy....?


  • Ayer, te levantabas temprano para “hacer muchas cosas” antes de salir a trabajar...
  • Ayer, corrías de un lado para otro porque el tiempo no te iba a alcanzar...
  • Ayer, te acostabas tarde porque “el tiempo se iba muy rápido” para toooodas las tareas que tenías que hacer en el día...
  • Ayer, te “escondías” entre tus muchas actividades para no compartir con nadie en casa....
  • Ayer, sólo te comunicabas con tus muchos “amigos” de las redes sociales...donde la familia no tenía cabida.
  • Ayer, mentías para salir de casa o no llegar temprano...
  • Ayer, trabajabas para “darte tus gusticos” y con frecuencia el dinero no te alcanzaba...
  • Ayer, te dabas el gusto de gastarte el dinero en “polas” o “guaro” varios días a la semana...
  • Ayer, “te ponías feliz” cuando llegaba el viernes porque dejabas el trabajo y te “enfermabas” el domingo en la tarde al recordar que al otro día debías madrugar al trabajo.

 Además:

Ayer, temías quedarte en casa con tus hijos y tu pareja...
  • Ayer, temías quedarte solo contigo mismo porque te daba miedo escucharte....
  • Ayer, le sacabas “excusas” a Dios para dedicarle un tiempo (así fuera muy poco)....


Gracias cuarentena:

  1. Porque has hecho posible que nos encontremos en casa con nuestros hijos y pareja...
  2. Porque a los papás, nos has dado la posibilidad de conocer a nuestros hijos...
  3. Porque a los hijos nos has dado el enorme regalo de compartir con nuestros papás...
  4. Porque hemos tenido la oportunidad de reconocer “de qué madera estamos hechos”...
  5. Porque nos has permitido identificar nuestros egoísmos, temores, apegos, etc.
  6. Porque nos has dado el regalo de aprender a valorar el trabajo del docente, del aseador, del campesino, del médico/efermeras(os), etc.
  7. Porque nos has exigido a repensarnos y repensar nuestra realidad.
  8. Porque nos has enseñado a agradecer “el arroz con huevo” y muchos otros platos de la gastronomía nacional que con frecuencia miramos con desdén.
  9. Porque nos has enseñado a valorar lo que tenemos y no estar deseando lo que tiene el otro.
  10. Porque nos has recordado que no somos “todopoderosos” y que estamos envueltos en la  fragilidad; que el dinero y el poder no lo es todo.
  11. Porque nos has enseñado a estar y valorar la familia.
  12. Nos has mostrado que el trabajo es una bendición, lo mismo que el descanso.
  13. Porque nos has hecho recordar la presencia de la Divinidad (cualquiera sea la imagen que tengas de ella).
  14. Porque nos has hecho reconocer que sí somos capaces de aportar para que la realidad sea diferente:
  • Hay menos consumo de alcohol y por lo tanto menos delitos, sicariato y violencia intrafamiliar.
  • Hay menos consumo de sustancias psicoactivas.
  • Hay menos infidelidad en los hogares (Aunque es posible que muchas parejas terminen separadas después de este tiempo, porque se conocieron en realidad).
  • Hay reducción notable en la contaminación ambiental....ufff! La tierra ha podido respirar!.
  • Nos hemos dado cuenta que hay profesiones más útiles que otras y algunas innecesarias (Por ejemplo: la cantidad de congresistas).

Recuerda que: la cuarentena te sorprendió en el lugar y con quienes debías...nada sucede al azar...Debías estar ahí y con quienes estás!. Mira a tu alrededor, mira los ojos de cada persona con quien estás y pregúntate: ¿Qué debías fortalecer, sanar y/o perdonar con quienes te encuentras en este momento de  aislamiento....?

¿Qué sucedería si alguien de quienes están contigo en la cuarentena enferma y muere?:

No esperes a llorar cuando pudiste sonreír.
No esperes a lamentarte cuando pudiste abrazar.
No esperes a quejarte cuando pudiste amar.
No esperes a entristecerte cuando pudiste compartir.


Sin duda es difícil para quienes han tenido la experiencia de la muerte durante esta cuarentena, pues en nuestra cultura la muerte tiene sus propios rituales... ¿qué vacíos quedan en quienes no pudieron tener las manifestaciones acostumbradas?. Hazlo en vida!!!


La psicoterapia y la espiritualidad

Imagen tomada de internet   Comienzo con un caso: “ María, es una esposa y madre de dos hijos adolescentes, sin embargo se siente culpable p...