sábado, 21 de marzo de 2020

Convocatoria a Ofrecer Ayuno a Dios Padre por lo que está viviendo el mundo en este momento










Hoy deseo compartir un mensaje con una invitación a TODOS los que deseen unirse, sin distinción de raza ni religión... Léelo hasta el final

1. El ser humano hoy se ve enfrentado a una situación difícil, no sólo por lo que implica un aislamiento voluntario de carácter obligatorio impuesto en varios países, sino por todo lo que se paraliza en nuestro diario y común vaivén social: nuestra vida diaria se paraliza, las entidades, las escuelas, las Universidades, los comercios, todo. La economía ha sentido “en caída libre” un remesón como no se sentía hace muchos años. Hoy no el resultado de una guerra sino del COVID-19 que puede atacar a todos, sin distinción alguna.

2. El ser humano se ha olvidado de la AXIOLOGÍA, es decir de los valores que le hacen ser SER HUMANO y se ha movido por la creación e imposición de sus propios valores, olvidando que hay valores de carácter natural que priman sobre los valores legales y creados por una sociedad decadente que sólo piensa en su disfrute.

3. Usando la filosofía de Platón, el hombre se ha dejado llevar por la concupiscencia y se ha quedado cada vez más abajo en su crecimiento personal. Y usando pensamientos de algunos filósofos existencialistas como Martin Heidegger cuando afirma que “el ser es ser para la muerte” o Jean Paul Sartre quien deja al ser humano como “el ser para la nada”, nos hemos dedicado a vernos como seres del momento y para el momento, que hay que disfrutar la vida sin importar el daño que se el haga al otro, ni a mi mismo, ni a la naturaleza.

4. Hemos olvidado que el ser humano es un ser trascendente:
  • El hombre es un ser social (Aristóteles).
  • El hombre es un ser que viene de Dios y a él tiende (San Agustín).
  • El hombre es persona, tiende al otro (Emmanuel Mounier).

5. Hoy, como teólogo y como cristiano católico, también puedo reflexionar que ese deseo del ser humano de aislarse y de imponerse en su individualismo, lo ha llevado a aislarse de lo más grande e interno de su SER: la experiencia de lo Divino. Hoy el ser humano piensa sólo en él, sin importarle el otro, el necesitado, el empobrecido; sólo piensa en su bienestar, en la gran vida. Y eso no está mal, pero si nos olvidamos del menos favorecido, del empobrecido por las decisiones egoístas, del enfermo y desahuciado, etc., si olvidamos al que nos necesita, ese deseo de tener una vida mejor se vuelve egoísmo asesino..y así hemos estado viviendo los últimos años.

6. Hoy, nos damos cuenta que no somos inmortales, que nuestras posesiones materiales no lo son todo y que nuestras preocupaciones diarias pueden acabarse en un “abrir y cerrar” de ojos, porque nos damos cuenta que lo que creíamos importante y fundamental, no lo es.

7. Hoy nos damos cuenta que todos SOMOS HUMANOS, sin distinción de raza, política o religión; sin distinción de pobreza o riqueza todos estamos en el mismo nivel y podemos enfermarnos y/o morir. Pero como HUMANOS estamos llamados a hacer algo por mí y por los demás: si cuido mi salud, cuido la de los demás! Si los otros están bien, me cuidan a mí. Hoy debemos rescatar valores como la solidaridad y el autocuidado, el respeto y la compasión... rescatar lo mejor de los seres humanos: nuestra humanidad, nuestro ser hijos de Dios.

8. Hoy vemos que el ser humano se ha olvidado de su humanidad, pero, unidos unos a otros y unidos a nuestra Fe, podremos rescatar lo mejor de la humanidad y no continuar en lo veníamos sino trascender a lo que podemos y estamos llamados a ser.

9. ¿Qué podemos hacer?: Cada uno, desde el hogar, obedeciendo las directrices de nuestras autoridades y, desde nuestras experiencias propias, compartiendo lo mejor.

10. La Biblia está llena de sucesos donde el Pueblo de Israel se olvidó de sus raíces y de lo que lo hacía ser fuertes y sufrieron las consecuencias:
  • Los dos destierros que vivieron y cómo en ellos se fortalecieron retomando de nuevo lo mejor de ellos: su confianza en Dios.
  • El llamado del profeta Jonás a Nínive y cómo la ciudad ayunó y confió en Dios y Dios los libró.

11. Hoy, como cristiano católico, les invito a todos a unirse en una jornada de AYUNO y ORACIÓN para el próximo miércoles 25 de marzo de 2020. Es probable que muchos de quienes lean este mensaje hayan hecho ayunos, pero otros no. Ayuno a Pan y agua. Un día. Desde la mañana al anochecer.

12. ¿Cómo hacer el ayuno?: La intención es que sea a Pan y agua.
  • Tomas un pedazo de pan (como 2 o 3 panes pequeños) y desayunas con agua, lo mismo el almuerzo y lo mismo la cena.
  • Durante los intermedios tomas mucha agua.
  • Si no estás acostumbrado hazlo de medio día a pan y agua y luego cenas la mitad de tu cena normal.
  • Si no tienes pan, hazlo comiendo sólo el 10% o 15% de lo que normalmente comes en el día.
  • Pero OJO: es importante que sea una jornada en oración, de lo contrario el AYUNO sólo será un aguantar hambre.
  • Desde la mañana le vas a ofrecer a Dios este Ayuno por la situación e intención que estamos viviendo.

13. Conozco el poder del AYUNO y por ello me atrevo a hacer esta convocatoria. He visto cómo el ayuno libera, sana, protege, fortalece, no sólo a nivel espiritual sino a nivel físico y social. No te preocupes, que por un día que no comas lo que tienes por costumbre no morirás ni te enfermarás y será de gran ayuda para ti y para los demás. Si te dijeran que vas a morir, pero que podrías vivir más si ayunas una semana, sin duda lo harías...hoy sólo te convoco a que lo hagas un solo día (Tú verás si continuas otros días).

14. Dios quiere que le entregues tu vida, tu corazón, que Él sea el centro de tu vida. Que dejes de correr por la vida sin rumbo y sin objetivo, llevándote por delante a todos, incluso a quienes más amas. Es un tiempo de compartir en familia, de agradecer por lo que hemos vivido, por lo que Dios y la vida nos ha podido regalar.

15. Espero te unas a esta convocatoria, sea por tu experiencia religiosa o porque quieres aportar algo para contrarrestar esta situación desde el seno de tu casa. Te aseguro que ganarás mucho.

Agradezco a quien pueda compartirlo en sus redes o con sus contactos. Todos unidos en Dios! Además, está en audio por si alguien lo necesita.

Que Dios les bendiga a todos.

Si alguien quiere mayor información:

Leonel GRIMALDO SALAZAR
Psicólogo, Filósofo, Teólogo
Cel. (+57) 310 331 9621
https://linktr.ee/leonelgrimaldosalazar

Gracias por compartir tus comentarios acá abajo

domingo, 8 de diciembre de 2019

Conexión y Contacto





Hace unos días, alguien me compartió un texto que ahora deseo compartir con todos Ustedes; espero les guste y les sirva de reflexión en este tiempo de Navidad y fin de año.

Un monje estaba siendo entrevistado por un periodista de Nueva York. El periodista comenzó entrevistando al Monje según lo planeado anteriormente.

Periodista: "Señor, en su última conferencia, nos contó sobre "Contacto" y "Conexión". Es realmente confuso. ¿Puede explicarlo?"

El monje sonrió y aparentemente se desvió de la pregunta que le hizo al periodista:

- "¿Eres de Nueva York?"

Periodista: - "Sí"

- Monje: "¿Quién hay en casa?"

El periodista sintió que el Monje estaba tratando de evitar responder a su pregunta, ya que era una pregunta muy personal e injustificada. Sin embargo, el periodista dijo:

- "Mi madre falleció. Mi padre está allí. Además de tres hermanos y una hermana. Todos casados..."

El Monje, con una sonrisa en su rostro, volvió a preguntar:

- "¿Hablas con tu padre?"

El periodista parecía visiblemente molesto...

El Monje:

- "¿Cuándo hablaste con él por última vez?"

El periodista, reprimiendo su molestia, dijo:

- "Puede ser hace un mes".

El Monje:

- "¿Ustedes, hermanos y hermanas, se encuentran a menudo? ¿Cuándo se reunieron por última vez como una reunión familiar?"

En este punto, el sudor apareció en la frente del periodista.

Parecía que el Monje estaba entrevistando al periodista.

Con un suspiro, el periodista dijo:

- "Nos reunimos  por última vez en Navidad hace dos años".

El Monje:

- "¿Cuántos días estuvieron todos juntos?"

El periodista (secándose el sudor de la frente) dijo:

- "Tres días ..."

Monje:

- "¿Cuánto tiempo pasaste con tu padre, sentado a su lado?"

El periodista parecía perplejo y avergonzado y comenzó a garabatear algo en un papel...

El Monje:

- "¿Desayunaron, almorzaron o cenaron juntos? ¿Le preguntaron cómo estaba? ¿Le preguntaron cómo pasan sus días después de la muerte de su madre?"

Las lágrimas comenzaron a fluir de los ojos del periodista.

El Monje sostuvo la mano del periodista y dijo:

- "No se avergüence, moleste o entristezca. Siento haberlo lastimado sin saberlo... Pero esta es básicamente la respuesta a su pregunta sobre "Contacto y conexión”. Tienes 'Contacto' con tu padre pero no tienes 'Conexión' con él. No estás conectado con él. La conexión es entre corazón y corazón ...

Sentados juntos, compartiendo comidas y cuidándose, tocándose, dándose la mano, teniendo contacto visual, pasando un tiempo juntos ... Todos sus hermanos y hermanas tienen 'Contacto' pero no 'Conexión' entre ellos ... "

El periodista se secó los ojos y dijo:

- "Gracias por enseñarme una excelente e inolvidable lección".


Esta es la realidad hoy.

Ya sea en casa o en la sociedad, todos tenemos muchos contactos, pero no hay conexión. Todos estamos “ocupados en nuestro propio mundo”... Muere alguien en el apartamento de al lado y quizá ni el nombre lo sabíamos.

No mantengamos sólo "Contactos", sino que permanezcamos "Conectados". Cuidar, compartir y pasar tiempo con todos nuestros seres queridos.

Aprovecha esta época de fin de año para acercarte a aquellos que son sólo contactos, especialmente de quienes se supone deberías estar conectado...No dejes para mañana que quizá ese día nunca llegue o llegue tarde! 

Corre y disfruta con la joya más preciada: 
la familia!.

Cuando ya no está, cuánta falta nos hace!.

Leonel GRIMALDO SALAZAR
Psicólogo, Filósofo y Teólogo
Cel. (+57) 310 331 9621


Nota: agradezco sus comentarios acá abajo

viernes, 1 de noviembre de 2019

¡Que viva el amor libre!



Esta frase la leí en redes sociales en estos días y me causó curiosidad.

Comienzo recordando que el amor surge de la libertad, es decir que el amor, per sé, es libre. Un amor obligado dista mucho de ser amor pues no se puede obligar a nadie que ame a otra persona o nadie puede obligar a alguien a que le amen; un “amor obligado” es una forma de esclavitud.

Entonces me pregunto ¿qué quiso expresar esta persona con esta frase?. ¿Existe algo más allí?.

Es importante recordar que como padres de familia estamos llamados a sembrar valores en nuestros hijos, pero no siempre sucede así pues “cada uno habla según le haya ido en la fiesta”. Por ejemplo:

-  Si a un esposo le fue mal en su matrimonio (sea por las razones que sean), lo más probable es que enseñe a sus hijos varones que el matrimonio no es una buena opción y buscará sembrar en ellos una constante relación con la mujer basada en el irrespeto y en la utilización de la misma; de tal forma que estos varones tendrán dificultades en generar una relación estable en sus vidas porque “todas las mujeres son esto o aquello” y no se dan cuenta que son sus propios aprendizajes heredados los que les lleva a ver la realidad de esa manera.

Pero, veamos un ejemplo 2:

-  Si ha sido a la esposa a quien le fue mal en su matrimonio (sea por la razón que sea), se esforzará por sembrar en sus hijas un alejamiento del matrimonio como opción de vida, incluso llevándolas a que no se comprometan con nadie, a la utilización extrema de cuanto método de planificación exista y, en caso de quedar embarazada, la posibilidad abierta del aborto para “que no se dañe la vida”, olvidando que con este tipo de actitudes ya le habrá destruido al vida, pues dicha joven (o mujer adulta) tendrá dificultades en organizar una relación estable en su vida por los temores sembrados por su madre.

Los padres de familia tenemos una responsabilidad muy grande en la formación de los hijos y es importante aprender a sanar nuestras heridas para no trasmitirlas a quienes están en proceso de formación, confían en nuestro criterio y nos ven como un ejemplo a seguir. Con frecuencia los hijos asumen lo que ven en sus padres como algo que deben seguir, convirtiéndolo en aprendizajes que luego les van a generar dificultades en las relaciones con los demás o cuando desean establecer una relación constante como opción de vida.

He conocido a muchas personas predicar el “amor libre” y, con el paso del tiempo, verlos sumidos en el vacío y la depresión. Incluso, he conocido a padres/madres de familia que llevaron a sus hijos/hijas por caminos errados y al verlos infelices se saben culpables pero ya no son capaces de hacer nada. Padres que obligaron a sus hijos/hijas a casarse con “el mejor partido” aunque no existiera amor, o a una hija porque quedó embarazada antes del matrimonio, o aquella madre que le enseñó a su hija a “ser rebelde” creyendo que de esta manera la haría libre para decidir pero sólo la convirtió en esclava de sus propias heridas.

Recuerdo el caso de un joven de 29 años, con quien hablé una semana antes de morir de Sida, y quien en medio del diálogo me contaba que ya le había pedido a su familia que no lo llevaran más al hospital de su ciudad y que esta decisión le acarrearía la muerte en pocos días; en un momento le pregunté:

-  ¿Fue Usted feliz?

Mirándome con ojos llenos de lágrimas, me respondió:

-  No lo fui. A los 19 años me vinculé en un ambiente que me hizo creer que podía vivir mi libertad “a mis anchas” y ahora que estoy enfermo no recibo, ni siquiera, la visita de ninguno de mis amigos. Sé que voy a morir pronto y me duele haberme “dejado llevar” y ahora sé que no fui feliz.

-  ¿Puedo compartir esto con otros?.

-  Hágalo con todos los que pueda!.

No pude grabar su testimonio porque en ese momento no tenía con qué hacerlo (eso fue hace unos 12 años atrás), pero siempre recuerdo aquella situación. No profundicé en las circunstancias que le llevaron a vincularse a la situación que él mencionó, pero sí recuerdo que me habló del “amor libre” y su respuesta: no fui feliz!.

Por ello, a través de estas líneas invito a los padres de familia a que no le transmitamos a nuestros hijos las heridas que hemos acumulado en nuestra vida como verdades para ellos, dichas heridas son nuestras y debemos buscar la ayuda necesaria que nos lleven a sanarlas.

A los jóvenes que quieran vivir un “amor libre” recuerden que todos los seres humanos tenemos el derecho de sabernos libres y actuar como tal, pero la libertad implica ser consciente de la consecuencias de sus actos, pues si olvido dichas efectos dicha libertad no será tal sino libertinaje y éste termina generando muchas dificultades y cuando estés en medio de ellas comprenderás lo que hiciste con tu vida porque la soledad, el abandono y la depresión harán el resto.




Leonel GRIMALDO SALAZAR
Psicólogo, Filósofo y Teólogo
Cel. (+57) 310 3319621
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lunes, 29 de julio de 2019

Un milagro ante los ojos de todos


Fuente: https://www.elmundo.es/deportes/ciclismo/tour-de-francia/2019/07/28/5d3de635fdddff4d098b460f.html

El jueves 25 de julio de 2019 terminaba con una alegría para Colombia gracias al ciclismo: Nairo Quintana había ganado la etapa 18 del Tour de Francia. Seguía de líder Julian Alaphilippe (quien lo había sido durante la última semana) y a escasos 1 min y 30 seg., estaba Egan Bernal, otro colombiano, y quien desde el inicio, con la ayuda de su equipo, buscaba estar lo más cerca posible al líder.

Así amaneció la clasificación general de la 106ª versión del Tour de Francia el viernes 26 de julio; esta etapa 19 que seguramente había sido muy estudiada y planificada por cada uno de los equipos, estableciendo cada uno su estrategia de carrera para no perder el liderato o acercarse a él lo que más pudiera… Y comenzó la antepenúltima etapa!.

Pero la vida ofrece respuestas sorprendentes que sobrepasan cualquier tipo de planificación; mientras Egan buscaba recortar tiempo en la montaña y Alaphilippe, se la jugaba por el descenso para reducir el tiempo que en ese momento perdía y poder continuar con el liderato a escasas dos etapas del final, la “madre naturaleza”, para algunos, el actuar de Dios, para otros, hacía presencia: La nieve en la carretera y el desprendimiento de rocas sobre la misma, hizo que la organización del Tour neutralizara la carrera y mantuviera los tiempos logrados en el paso por la cumbre del Iseran.

Nadie entendía lo que pasaba…los directores de los equipos avisaban a sus corredores que la carrera había sido suspendida, los que iban en la parte delantera de la clasificación general preguntaban en qué ubicación quedaban, pues las estrategias incluían los casi 28 km que restaban…y sucedió el milagro: Egan Bernal, un joven de Colombia, era el nuevo líder.  

¿Le resta méritos esto al triunfo de Egan Bernal? Al contrario, le agrega otro ingrediente: una lectura de fe. Bien se afirma que “el maestro aparece cuando el estudiante está preparado” o que “las oportunidades aparecen cuando el destinatario ha trabajado en ellas”; nada se da al azar ni se deja a la suerte, pues para que el éxito llegue, se debe trabajar bastante y de esta manera aparece. En este caso, el corredor colombiano no se quedó esperando que un golpe de suerte (o una respuesta de fe llegara del cielo) y le diera el liderato, no!. Él estaba haciendo su parte y era poner todo su empeño para recortar tiempo o apoderarse del liderato, pero nadie esperaba que se presentara la situación conocida y se produjera la suspensión de la carrera.

Lo ocurrido en la 106ª versión del Tour de Francia, deja grandes enseñanzas: La vida quiere darte el “premio gordo” pero él no llegará como “caído del cielo”, debes preguntarte ¿cómo estás trabajando para ello?. Desde la fe podemos afirmar que Dios quiere darte lo mejor de sí y llenarte de bendiciones pero ¿estás dando tu mejor aporte para cuando eso llegue?. Dios quiere que pongas todo de ti, que trabajes como si Él no existiera, que trabajes como si todo dependiera de ti sabiendo que todo depende de Él.

¿Por qué esta lectura de fe? Primero, porque para un pueblo como el nuestro que se identifica como tal es necesario que recuerde que Dios toma nuestra pequeñez y la ensalza con su poder, pero no alcahuetea nuestra pereza y egoísmo, es un Dios que premia el esfuerzo y la entrega; Dios quiere bendecir nuestra familia pero debemos preguntarnos ¿cómo trabajamos para recibir sus bendiciones?. Al ver la manera como Egan saludó a los miembros de su familia, dándoles la bendición, se nota que es una familia unida por el amor y la cercanía a Dios y de Dios. Así, una familia unida en el amor y el poder de Dios, tendrá más fuerzas para sobrellevar las dificultades de la vida y sabrá que sus logros son regalos de la bondad de aquel que nos ama: Dios!.

En los planes del equipo, Egan Bernal no estaba plantillado para correr el Tour de Francia sino el Giro a Italia... Un accidente lo sacó de la competencia ... y hoy es campeón! Dios escribe como quiere y donde quiere en favor de sus hijos!

Recuerda: ¡Dios te ama y desea llenarte de bendiciones!

Leonel GRIMALDO SALAZAR
Psicólogo, Filósofo y Teólogo
Cel. + 57 310 331 9621     
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domingo, 7 de julio de 2019

Gracias Papá!



Cuando estaba pequeño, mi relación con papá fue distante y de temor; pero, con el paso de los años y las experiencias de vida, como la muerte de mi mamá (1993), me llevaron a acercarme y a compartir más con “mi viejo”.

No fue fácil hacerlo, pero logré acercarme a él, hablar de cosas que sólo él y yo conocimos y conocemos. Pude pedirle perdón, agradecerle, perdonarle y bendecir a Dios por su figura en mi vida. Sobre todo, esta última parte, ¿por qué?. No sólo por el hecho de ser mi papá, sino por reconocer cómo, con recursos tan limitados recibidos de su familia de origen, de su ambiente social, de su realidad económica, por las vivencias políticas emanadas de la violencia partidista de los años 50’s y de su escasa formación académica, fue capaz de “conquistar” la ferocidad del relieve Nortesantandereano y luego las estribaciones de la sierra nevada de Santa Marta y así sacar el sustento para su familia; al reconocer cómo las limitaciones con que contó no fueron impedimento para alcanzar, fortalecido por su fe, un reconocimiento entre su familia, sus amigos y conocidos y, obviamente, entre sus hijos.

Hoy, escribo estas líneas mientras él se encuentra hospitalizado, recuperándose de unos procedimientos quirúrgicos y acompañado físicamente por tres (3) de mis hermanos. Hoy escribo estas líneas de agradecimiento porque, como aprendí con la muerte de mi mamá (y luego con las 3 veces que “he sentido” cerca y “he percibido el olor” de la muerte), que es mejor decir las cosas cuando las personas viven y no, como generalmente sucede, queremos verbalizarlas cuando ese ser querido fallece.  

Por ello, hoy quiero recordar, algunos de los motivos por los que he agradecido a papá y se lo he dicho mirándolo a los ojos (quienes me conocen, saben lo importante que es para mí, mirar directamente a los ojos):

-       Gracias, papá, por tus enseñanzas de meteorología cuando pude compartir contigo y secábamos el café en el pueblo. Tenía escasos 5 o 6 años.

-       Gracias, papá, por el viaje que realicé en tu compañía en enero de 1987 a visitar, por primera vez, tu tierra de origen y luego ir hasta Bogotá. Tres canciones me recuerdan ese viaje (no tienen nada qué ver con el viaje ni con nada en especial, pero me recuerdan):

-       Gracias, papá, por lo que tuviste que vivir y asumir cuando mamá enfermó y luego falleció; de qué manera asumiste el cuidado de mis hermanos menores. Si bien, fuimos muchos los hijos, siempre había sido una labor de mamá.

-       Gracias, papá, porque, en el tiempo, dejaste salir la “madre” que llevabas dentro; porque, el cambio que tuviste con la muerte de mamá fue notorio en la cercanía con nosotros. Siempre me he preguntado si “fue Usted el que permitió que nosotros nos acercáramos”  o “”fuimos nosotros los que pudimos ver otra faceta y nos acercamos”. Sea el orden que haya sido, gracias!

-       Gracias, papá, porque nadie me podrá quitar el hecho de haber sido el primero en darle el “feliz año” al iniciar el milenio.

-       Gracias, papá, porque me permitiste ver en tus ojos el gozo que experimentaste con aquella celebración vivida en Bogotá en noviembre del año 2.000.

-       Gracias, papá, por tus enseñanzas. Me enseñaste a:

©      Trabajar fuerte.
©      Ser responsable.
©      Ser respetuoso con los demás.
©      Ser cuidadoso con lo ajeno.
©      Dar la cara!
©      Tener en gran estima el valor de la palabra.

-       Gracias, papá, porque, con el tiempo, te confiábamos nuestras luchas buscado una orientación tuya y siempre no escuchabas; luego, con muy pocas palabras, nos decías lo que necesitábamos.

-       Gracias, papá, por las canciones que Dios me permitió entonarte, acompañado por mi guitarra.


Hoy, doy gracias a Dios, porque te escogió para ser mi papá, porque nos hizo encontradizos en los recovecos de la historia humana!.

Doy gracias a Dios porque hasta el momento te ha permitido vivir unos 29.685 días (aprox.) de vida extrauterina… tiempo que, sin duda, muchos no han vivido y probablemente no viviremos… pero Dios ha tenido misericordia contigo.

Doy gracias a Dios porque, sin saberlo, mis abuelos te consagraron a Él; Papá, siempre has pertenecido a Dios: Juan de Dios.

Papá, hoy escribo, para que el día que Dios tenga a bien llevarte de regreso a casa, estas notas resuenen en la eternidad….

Respetado lector, ya que Usted ha llegado hasta esta parte, quiero solicitarle una oración por mi papá... Al final, sólo queda lo que se realizó y la confianza que pudimos o podemos tener en Dios! Muchas gracias por su oración.

Por tantas cosas vividas y experimentadas…. Gracias, papá!

Leonel GRIMALDO SALAZAR
Psicólogo, Filósofo y Teólogo
Cel. + 57 3103319621       



La psicoterapia y la espiritualidad

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